El diputado José Carlos Meza, miembro del Partido Republicano, causó revuelo con sus declaraciones sobre la posibilidad de aplicar indultos humanitarios a presos con enfermedades terminales, incluso cuando se trate de violadores de menores. En un programa de CNN Chile, Meza señaló que, más allá de la gravedad de los delitos cometidos, la sociedad debe mostrar humanidad y permitir que ningún reo muera en la cárcel. Citó como ejemplo a Alemania, donde también hubo indultos humanitarios a criminales graves debido a su estado terminal.
Consultado si esto debería aplicarse específicamente a violadores de niños, Meza aseguró que no se deben hacer distinciones y que es un acto humano dejar morir en casa a un adulto mayor en situación terminal, sin importar su historial criminal. Estas afirmaciones levantaron críticas inmediatas por parte de distintos sectores políticos.
La candidata presidencial del oficialismo, Jeannette Jara, calificó las declaraciones como “gravísimas” y afirmó que en su eventual gobierno no habrá indultos para violadores, abusadores de niños, ni para delincuentes o violadores de derechos humanos, apelando a una postura de mano dura frente a estos crímenes. Además, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, recordó que hay un proyecto en el Senado sobre beneficios carcelarios, pero que la justicia debe prevalecer y que los delincuentes deben responder ante la ley, garantizando la dignidad humana dentro de la cárcel.
Por su parte, Ruth Hurtado, secretaria general del Partido Republicano, negó que la postura del partido sea la defendida por Meza, asegurando que no indultarían jamás a abusadores de niños. Destacó la gravedad de estos crímenes y la dificultad de rehabilitación de quienes los cometen.
Finalmente, la ex presidenta del Consejo Constitucional y parte del comando de Kast, Beatriz Hevia, sostuvo que ningún indulto debería beneficiar a personas que representen un peligro actual para la sociedad o sus víctimas, reiterando que la seguridad y la protección de las víctimas deben ser prioridad, y que la humanidad no justifica la revictimización.
La polémica evidencia la tensión política sobre cómo abordar la justicia para criminales terminales, particularmente en casos atroces, y ha abierto un flanco que la campaña del candidato Kast debe gestionar con cautela para no perder apoyo por estas discusiones.
