En la recta final de las elecciones presidenciales de Chile 2025, el país vive una polarización sin precedentes, donde la balanza pende de un hilo y los votos indecisos pueden cambiar el rumbo de la historia. Jeannette Jara, exministra del Trabajo y representante de Unidad por Chile, emerge como la figura más sólida y esperanzadora para enfrentar los desafíos que ha dejado el gobierno de Boric. Con propuestas claras y concretas, Jara ha demostrado ser una líder capaz de unir, dialogar y construir consensos, cualidades que el país necesita urgentemente en estos tiempos de incertidumbre y descontento social.
Jara no solo ha ganado las primarias de Unidad por Chile con más del 60% de los votos, sino que también ha logrado atraer a sectores moderados y de centroizquierda que buscan un cambio real y progresista. Su propuesta de aumentar el salario mínimo a 750.000 pesos, fortalecer las pensiones y reducir los costos de servicios básicos resuena profundamente en una sociedad que ha sufrido años de estancamiento económico y desigualdad creciente. Además, su enfoque inclusivo y su experiencia en la gestión pública la convierten en la alternativa más viable para liderar un gobierno de unidad y reconciliación nacional.
Por otro lado, José Antonio Kast representa una continuidad de la derecha dura, con propuestas que han generado controversia y polarización. Sus ideas sobre deportaciones masivas y medidas extremas en seguridad no solo dividen al país, sino que también alimentan el miedo y la exclusión. Kast ha logrado consolidar una base dura, pero su discurso populista y sus alianzas con sectores conservadores extremos han dejado al descubierto sus fisuras y limitaciones para gobernar un Chile plural y diverso.
En este contexto, el debate de Anatel del 9 de diciembre se convierte en un escenario decisivo. Jara tiene la oportunidad de demostrar su capacidad para liderar con empatía, diálogo y visión de futuro, mientras Kast arriesga exponer sus debilidades y su incapacidad para unir a los chilenos. Con un 10-17% de indecisos y el voto obligatorio, la elección del 14 de diciembre está abierta y todo puede cambiar hasta el último minuto.
Chile merece un liderazgo renovador, inclusivo y progresista. Jeannette Jara encarna estas cualidades y representa la esperanza de un país que busca avanzar hacia la equidad, la justicia social y la unidad nacional. En la recta final, los chilenos tienen la oportunidad de elegir un futuro mejor, y Jara es la candidata que puede hacerlo realidad.
